LA LUCHA POR EL PODER EN 1876
Conforme se aproximaba la elección para un nuevo periodo presidencial, hacia fines de 1875, Lerdo de Tejada decidió renovar el Congreso con el propósito de introducir en éste a personas que favorecieran su reelección. En efecto, el Congreso así renovado manipuló las elecciones para que Lerdo de Tejada saliera triunfante en los comicios, llevados a cabo a mediados de 1876. Pero este triunfo, obtenido por medio del fraude, no fue reconocido por los adversarios del presidente, quienes decidieron organizar una nueva rebelión armada antes de que se hiciera público el resultado de la elección.
Al momento de llevarse a cabo la reelección de Lerdo de Tejada, sus adversarios habían aumentado e incluían a políticos de renombre que veían en Porfirio Díaz al líder idóneo para encabezar un movimiento armado. Uno de ellos, Vicente Riva Palacio, el 1 de enero de 1875 redactó el plan proclamado en Tuxtepec, Oaxaca. Mediante el Plan de Tuxtepec, Lerdo era acusado de violar la moral y las leyes a tal punto que se creía imposible una solución por la vía pacífica, por lo que se le hacía responsable de la revolución.
Cuando Díaz tuvo noticias de que José María Iglesias, presidente de la Suprema Corte de Justicia, se había pronunciado en contra de Lerdo de Tejada, decidió modificar el Plan de Tuxtepec. En marzo de 1876 se proclamó en Palo Blanco, Tamaulipas, la nueva versión. En esencia, el contenido del nuevo Plan era el mismo que el primero, sólo que en vez de que el Poder Ejecutivo quedara en manos de quien eligieran los gobernadores, se señalaba que el presidente de la Suprema Corte de Justicia sería designado presidente interino de la República, con la condición de que aceptara el plan; en caso de negarse, el jefe militar de la Revolución ocuparía la presidencia, de forma interina.
Después de publicado el nuevo Plan, Díaz marchó a Matamoros, de ahí se trasladó a Nuevo León y a Coahuila para reunirse con militares antilerdistas, pero al enfrentarse a las tropas gubernamentales, en Icamole, Nuevo León, los revolucionarios fueron vencidos y sus jefes se dispersaron.
Jessica Magali Martinez Olmos
Gloria M. Delgado de Cantú. (2015). Historia de México Legado histórico y pasado reciente. Antonio Dovalí Jaime no. 70, Torre B, Piso 6 Col. Zedec eD, Plaza santa Fe C.P. 01210, México, D.F. Delegación Álvaro obregón: PEARSON.
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