POCA POLÍTICA Y MUCHA ADMINISTRACIÓN
El tercer mandato de Díaz se justificaba por haber logrado el crédito externo, la cohesión del país, la confianza de la opinión pública y la complacencia de gran parte de la prensa. Se pararon las criticas con sobornos, o mediante la persecución y encarcelamiento de editores y periodistas, pero hubo quienes resistieron la represión, como los directores de El Monitor Republicano, La Voz de México, El Hijo Del Ahuizote y Diario Del Hogar.
Las metas de Porfirio Díaz, el orden y el progreso, fijadas desde su acenso al poder en 1877, determinaron los medios de su gobierno, los cuales fueron resumidos por el mismo Díaz en la fórmula poca política y mucha administración, la cual fue aplicada por un dictador, quien confiaba en que resultaría indispensable. Por administración se entendía el mantenimiento de la paz pública y el impulso al desarrollo económico. Estos eran los proyectos prioritarios para Díaz, ya que consideraba que antes de que el pueblo pudiera hacer política, requería de la estabilidad y la unidad que el progreso económico proporciona.
De esta forma se habría de justificar la reelección indefinida, la cual en 1890, fue sometida al plebiscito popular organizado por los gobernadores de los estados, esta tuvo aceptación unánime contó con la aprobación de los países inversionistas, satisfechos de asegurar la prosperidad de sus empresas al amparo de la paz porfiriana.
Sin embargo, en los dos últimos años del cuatrienio 1888-1892, la popularidad del presidente se vio afectada por una crisis financiera, la cual, puso en peligro la prosperidad. Esta crisis fue provocada por dos factores: la perdida de cosechas, las cuales fueron provocadas por terribles sequías, y la depreciación de la plata en los mercados mundiales, estos factores también provocaron la devaluación del peso mexicano.
A la gravedad de la crisis financiera, se sumó la perturbación de la paz en la frontera norte, en el noroeste los indios yaquis se sublevaron contra el régimen debido a los abusos de los cuales eran victimas, también, un aventurero, Catarino Garza, intentó dar inicio a una rebelión, la cual no tuvo una gran trascendencia interna, pero la cual inquieto a los estadounidenses. Estos problemas amenazaron con sacudir la estructura de la administración porfirista, la cual también estaba crimentada en la prosperidad y la paz interna, es por eso que cuando se acercaban la elecciones de 1892, la oposición recobro parte de la fuerza que había perdido, la cual se opuso a la reelección de Díaz.
Oviedo Baños Gael
Gloria M. Delgado de Cantú. (2015). Historia de México Legado histórico y pasado reciente. Antonio Dovalí Jaime no. 70, Torre B, Piso 6 Col. Zedec eD, Plaza santa Fe C.P. 01210, México, D.F. Delegación Álvaro obregón: PEARSON.
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